jueves, 11 de diciembre de 2014


UNIVERSIDAD DE CONGRESO

 

NUEVA ORGANIZACIÓN ESCOLAR EN LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO.                             Isabel Cantón Mayo

 Las nuevas fórmulas de organización social determina cambios  en  todos  los sistemas sociales, por lo tanto también al subsistema educativo. Valorando de la materia gris por encima de otros rasgos, produciendo  importante impacto en los foros y en los enfoques modernos de la educación. La llamada sociedad del conocimiento ha puesto el énfasis en que los conocimientos son el factor más importante en los procesos tanto educativos, como económicos o sociales en general.  El capital intelectual, surge que es por tal la capacidad de generar nuevo conocimiento en cualquier ámbito del saber humano.

Cuestiones que implican cambios en mundo educativo y organizacional:

  1. Diacronía de la aparición de la sociedad del conocimiento

 La Organización de Centros creció espectacularme Como toda ciencia joven se nutre de diversas fuentes que van variando conforme la sociedad cambia y se reestructura. La  educación siempre será lo que sea la sociedad en la que se desenvuelve. La aparición de nuevas fórmulas de organización social, con una simultaneidad de crisis sociales: del trabajo, del Estado, de los individuos, de la sociedad determina cambios que afectan a todos los subsistemas sociales, por lo tanto también al subsistema educativo.nte a raíz de su unión a la Didáctica y de su desarrollo como área de docencia e investigación. Quizá es Alvin Tofler el representante más significativo en esta corriente: para él el conocimiento es ampliable infinitamente y más democráticamente que cualquier otro factor tradicional de poder.

“Desde este punto de vista resulta fundamental conceder prioridad a la democratización de los circuitos en los cuales se produce y se distribuye el conocimiento socialmente más significativo (...). La formación básica y universal deberá ser capaz de dotar a los ciudadanos de los instrumentos y de sus competencias cognitivas necesarias para un desempeño ciudadano activo” (Tedesco, 2000, 85).

La llamada sociedad del conocimiento, el conocimiento se erige en factor fundamental para conocer la economía, la educación, la organización social y para integrar un conjunto difuso de herramientas de gestión, de procesos sistémicos, coherentes y globales, que estos últimos  años del siglo han revolucionado la forma de vivir y trabajar abriendo perspectivas insólitas inimaginables hace unos años.

La mundialización, la globalización y los requisitos de habilidades tecnológicas han dado como resultado un gran aprecio por una característica específicamente humana: el cerebro humano, en tanto que poseedor, creador y consumidor de conocimiento. Y no es que estemos viviendo una de las periódicas crisis coyunturales del modelo capitalista, sino que estamos ante la aparición de nuevas formas de organización social y económica basadas en los profundos cambios tecnológicos. Las nuevas tecnologías han liberado mano de obra en los trabajos tradicionales para dedicarla a las tareas superiores del pensamiento. Por eso ahora el concepto de moda es el capital intelectual, entendiendo por tal la capacidad de generar nuevo conocimiento en cualquier ámbito del saber humano. Las aplicaciones prácticas de la inteligencia no se miden en productos, son intangibles y sus orígenes básicos son: persona, organización, tecnología, mercado, etc. En definitiva son el valor creado procedente de las personas, (capital humano), el valor generado por la organización y la tecnología (capital Estructural) y el valor emanado por las relaciones con el mercado y con los agentes sociales (proveedores, clientes, competidores, etc.) que integran el entorno (Capital relacional). El conocimiento se convierte pues, en el valor añadido de las organizaciones. Gorey y Dorat (1996) expresan así la evolución de la sociedad relacionando los cuatro factores económicos principales (capital, conocimiento, trabajo y tierra) y su ­­­­­­actividad productiva en la era agrícola, industrial, y la actual era del conocimiento.

 En Educación esta revolución tecnológica se debe basar sobre todo en los cambios de la metodología y en los contenidos de la enseñanza. Es posible que estemos formando personas para una sociedad que ya está desapareciendo como tal; esto puede ser considerado como una trampa o un fraude hacia las nuevas generaciones.

  1. - Implicaciones en la educación de la sociedad del conocimiento.

La revolución de Capital Tierra Trabajo Conocimiento  Era  industrial Era del Conocimiento

Era Agrícolalas nuevas tecnologías ha permitido procesar números sin límites con lo que complicadas operaciones que en toda una vida humana no podrían realizarse se realizan de forma automática en pocos segundos. Ello ha permitido expresar cualquier tipo de conocimiento de forma numérica, procesarlo y revisarlo. En suma la revolución de los números es la revolución de la información, de su influencia, de su importancia y de su poder. Ahora, la escuela ya no es la única que instruye a los jóvenes. El entorno y la época ejercen sobre ellos tanta o más influencia que los educadores, según nos decía <Paul Valery. O como afirma Peter

Sloterdijk: La cultura humanista, basada en el libro y en una educación monopolizada por el sacerdote y el maestro, ha perdido definitivamente su capacidad para moldear al hombre.

 Para entender las características básicas de esta nueva sociedad del conocimiento, será deseable establecer las bases que la configuran y enmarcan. Hemos pasado de un contexto donde la información era un recurso escaso a un contexto donde existe excesiva información, por lo tanto habrá que enseñar para la selección, evaluación y aprovechamiento de la misma. Pero el proceso de transformación en conocimiento de la información es muy similar al procesamiento de la información de corte cognitivista que se opera en el cerebro humano con lo cual tenemos que habituar a éste a realizar las operaciones pertinentes. Se ha llegado pensar que la falta de conocimiento ya no depende de la falta de información, sino del exceso de conocimientos e información. Como consecuencia, cuanta menos importancia tenga lo cuantitativo de la información,  más tendrá en ella lo cualitativo. Se ha de habituar en educación, por lo tanto, a seleccionar, a filtrar y a valorar la información. La valoración adecuada de esta información puede producir avances, inventos o inversiones importantes o espectaculares. Por eso lo destacado es formar en procesos educativos evaluadores, ya que la información ha pasado de ser estable a ser efímera(aceleración del conocimiento). Además se pasa, como decíamos de información escasa a excesiva.  La aceleración del conocimiento ha traspasado un límite: el ciclo de conocimientos fundamentales ha traspasado el ciclo de la vida: los conocimientos cambian en un espacio de tiempo más corto que la vida de una persona; de ahí que tengamos que reciclar y renovar nuestros conocimientos cada poco tiempo. Esto obliga a una intervención decidida en el sistema educativo: se ha pasado al rediseño, a la reingeniería educativa. Antes se educaba para la vida, ahora no, ahora el proceso de adquisición del conocimiento se alarga toda la vida, no termina nunca y afecta a nuestro trabajo. Hoy toda la información está, o puede estar, digitalizada y accesible. Ello hace que cada vez más se intervenga y se cuestione la educación.

Las instituciones educativas seguirán siendo necesarias para una etapa de la vida, de las personas, pero habrá que plantearse un fuerte cambio en contenidos y metodología. A esto se une la diferente concepción del conocimiento de tipo diacrónico que se alarga toda la vida y se mezcla con el trabajo. Ello ha hecho cuestionarse el valor de la educación. Está claro que seguirá existiendo una ampliaba se educativa para los primeros años de la vida de las personas, pero habrá que plantearse cómo y en qué cosas educar: de conocimientos válidos para toda la vida, a preparar para aprender durante toda la vida. Por ello cobra especial importancia el aprendizaje de habilidades y actitudes, frente al de conocimientos inamovibles. Recuperar centros educativos centrados en valores éticos, solidarios o humanos es ahora una cuestión casi de supervivencia.

Las instituciones educativas seguirán siendo necesarias para una etapa de la vida, de las personas, pero habrá que plantearse un fuerte cambio en contenidos y metodología. A esto se une la diferente concepción del conocimiento de tipo diacrónico que se alarga toda la vida y se mezcla con el trabajo. Ello ha hecho cuestionarse el valor de la educación. Está claro que seguirá existiendo una amplia base educativa para los primeros años de la vida de las personas, pero habrá que plantearse cómo y en qué cosas educar: de conocimientos válidos para toda la vida, a preparar para aprender durante toda la vida. Por ello cobra especial importancia el aprendizaje de habilidades y actitudes, frente al de conocimientos inamovibles. Recuperar centros educativos centrados en valores éticos, solidarios o humanos es ahora una cuestión casi de supervivencia. En el nuevo modelo lo que se valora son las competencias y las capacidades y éstas deben desarrollarse en cada trabajador de forma única. Los recursos humanos se han de gestionar más de modo individual que colectivo. Se trata de que nos demos cuenta que hay que construir una sociedad nueva para la humanidad, no para la tecnología.

 Hay pues que aprender a aprender y a desaprender. Al llegarnos esta sobreabundancia de información y de conocimientos necesitamos olvidar los inútiles para aprender los más útiles por un proceso de economía mental fundamental; se desprende uno de lo que vale menos. La sobreabundancia de conocimientos permiten sustituir con ventaja los recursos por tecnología (que no deja de ser también conocimiento). Otra importante sustitución es la referida a recursos materiales por recursos inmateriales: al igual que en el consumo; de un bienestar ligado a la posesión de recursos materiales, se pasa a un bienestar ligado a los recursos inmateriales.   

Consecuentemente se deberán cambiar determinados elementos humanos en la formación de las personas adaptándolos al uso de las nuevas tecnologías y a los cambios contextuales que producirán tanto en el ámbito social como en el económico. La educación se encuentra en la confluencia entre unos y otros, de

tal manera que preparar para esto significa formar en actitudes y maneras de trabajo distintas en cuanto a tiempos y horarios, pero también en cuanto a contenidos que aprender. 

Cómo organizar los centros educativos de la sociedad del conocimiento surgida a raíz de la conversión de todo el saber en números? La digitalización de la información ha revolucionado el mundo. También revolucionará la educación en todos sus ámbitos y aspectos, ya que el cambio contextual producido conlleva un cambio sustancial. Se trata de introducir innovaciones, pero en palabras de Miguel Angel Prats, innovar en educación no significa incorporar a fuerza de tornillo campos virtuales o plataformas telemáticas. Innovar en educación es saber adonde vamos y qué queremos para una mejor formación de nuestros alumnos. Algunas de las sugerencias pueden verse en el cuadro anterior tomando como referencia los elementos básicos de una organización que aprende: la cultura, el liderazgo, los  bjetivos, las personas, la estructura y el contexto.

2-2.- ¿Cómo enseñar en la sociedad de la información?

Con las premisas anteriores tenemos que diseñar e implementar el acto didáctico de una forma diferente a la que veníamos utilizando hasta ahora: para la diacronía y la sincronía; de los aprendizajes almacenados a los accesibles, de conocimientos a habilidades, de estáticos a flexibles y móviles; en suma con alguna de las características que apuntamos.

- De la transferencia de conocimientos a la transacción de los mismos. Pasar del profesor competencial al profesor mediador, a la capacidad de éste para atender a las demandas del alumno que a su vez aporta al profesor otras experiencias nuevas y demanda atenciones educativas hacia sus necesidades concretas.

- Intercambio de conocimientos alumno-profesor. El profesor tradicional poseía el conocimiento y lo transfería; el actual lo selecciona y lo ordena, pero no únicamente el conocimiento que a él le parece útil, sino el bagaje de

conocimientos de tipo social que aparecen dispersos en la mente del alumno y que necesitan ser categorizados, evaluados y organizados.

- Mejora de ambas partes al compartir el conocimiento. Este fluir del conocimiento entre personas situadas en momentos diferentes del conocer enriquece a ambas partes: el profesor posee patrones de evaluación, conoce la valía del conocimiento que aporta el alumno en aluvión; el alumno aporta al profesor las nuevas necesidades, las líneas por donde el conocimiento fluye y se desarrolla, para que juntos puedan trabajar sobre las nuevas necesidades que aporta el alumno, con el criterio evaluador riguroso y científico que aporta el profesor.

- Enseñar el procesamiento de la información recibida. La capacidad de organizar el conocimiento, de saber dónde integrar los nuevos saberes en conexión con los saberes anteriores

- Desestandarización del pensamiento y de la información mediante la personalización

en el procesamiento, las circunstancias personales y el contexto. Acudir a fuentes de contraste de la información recibida, enseñar métodos críticos y perspectivas ocultas en la información masiva ayudaran a mantener la originalidad y la personalización y originalidad del pensamiento.

- Respeto a valores, creencias y culturas minoritarias, como arietes frente a la imposición poderosa del pensamiento único del que las tecnologías son un  poderosovehículo uniformador.

 - Formación del profesorado en valores independientes y éticos que pueda utilizar e integrar en su enseñanza, seleccionando del aluvión de información lo verdaderamente formativo para los alumnos. Es lo que Jaim Echeverry (1999, 116) llama el humanware, el elemento humano que enseña.

- Integración del proyecto educativo en la vida del centro, frente a lo instrumental debe primar lo esencial, los objetivos deseados por la comunidad

y la escuela definidos y aceptados por todos, que se opongan a la tendencia comercializadora general.

- Aprendizaje con nuevos códigos y lenguajes, ya que la información que discurre por las redes utiliza diversidad de sistemas comunicativos, cuya configuración y estructura difiere y a veces configura el mensaje de una determinada forma.

- Aprendizaje selectivo y rápido, derivado de la sobreabundacia de información por un lado y de la velocidad con que queda obsoleta por otro, capacidad de seleccionar, criticar y valorar. - Manejo con soltura de las redes de la información y de los instrumentos que canalizan esa información así como rápida identificación de la fuente de la que procede la comunicación y sus ventajas y carencias.

  1. .- ¿Cómo organizar la enseñanza en la sociedad de la información y del conocimiento?

 Los límites entre la escuela y sociedad son cada vez más borrosos. La necesidad de aprender y almacenar conocimientos en el cerebro ha sido en parte sustituida por los ordenadores: tienen un coste razonable, son exactos y precisos, pueden resolver y almacenar información de todo tipo, la informática ha pasado a las masas y a formar parte de las vidas de todos. La información se configura como un recurso autónomo que genera riqueza y poder. Los ordenadores están presentes en la escuela y en la sociedad y ambas se convierten en organizaciones que aprenden y a la vez enseñan. Internet se revela como una telepolis o Pangea que permite todo tipo de actividad social, formativa, instructiva, de ocio, etc. es una nueva forma de organización social que transforma el planeta en la aldea global, utopía soñada hace unos cuantos años y hoy convertida en realidad.

La Organización de centros no va a ordenar nuevas realidades, sino que seguía ordenando las escolares, pero éstas están experimentando, en cuando objeto de conocimiento, mutaciones importantes derivadas de modos distintos de elaborar el conocimiento organizativo, de ser tratado y conocido.

Dos de los aspectos organizativos tradicionales fueron el tiempo y el espacio. Pero las características de la nueva sociedad hacen desaparecer, o la menos diluyen estos aspectos en una sociedad que se caracteriza por: “deslocalización espacial del conocimiento,  estemporalización de la comunicación, transformar los actores de la comunicación de sujetos pasivos a activos participantes, la diversidad de códigos y lenguajes que pueden ser puestos a disposición de los usuarios, la rapidez de su implantación y la globalización de su influencia en diferentes sectores” (Cabero, 2000, 83). El lugar era el elemento imprescindible donde transcurrían las experiencias y las percepciones educativas, al que había que recurrir para la contextualización de los conocimientos y para adaptarse a las características de los sujetos que aprenden.

En la sociedad del conocimiento no es necesaria la concurrencia temporal de maestros y alumnos para enseñar y aprender, según una de las conocidas definiciones de Organización Escolar, sino que ambos pueden comunicarse sin el factor tiempo y pueden desarrollar la comunicación educativa en momentos distintos: “El sujeto puede materializar, incondicionado por el tiempo y el lugar todas las formas de identidad, antes sólo soñadas, sublimadas” (Morón, 1999, 92). Los ahorros que se puedan producir por la electricidad, la limpieza y el mantenimiento de las clases, se habrán de dispensar en mantenimiento de los equipos, aprovisionamiento de los mismos, y aumento en lo referido a la organización y disposición de recursos didácticos materiales. En cuanto a los recursos personales será necesaria una disminución del tiempo del profesor como transmisor y un aumento del profesor como tutor, como guía y seleccionador de contenidos. Además el profesor ya no será el único recurso personal, sino que entrarán en el acto educativo un mayor número de profesionales, tanto de apoyo como técnicos en utilización de los recursos y administradores del sistema. En este nivel la mayor información y el fácil acceso a ella permitirá una mayor horizontalidad y cooperación entre profesores, alumnos, padres y equipos de apoyo.

 

El nuevo tipo de escuela que puede ser representado usando la terminología de la red como un NODO tanto físico como virtual en el que se seleccionen contenidos, valores, habilidades, etc. Pierde la necesaria sincronización tiempo y espacio, dos elementos básicos hasta ahora en la organización escolar. La abolición del sincronismo espacio-temporal y su sustitución por la colaboración entre iguales, sea directa o en la distancia, transforma la estructura y el propio concepto de enseñanza, de conocimiento y de trabajo. La complementariedad del nodo o centro como centro piloto con equipos docentes de apoyo que puedan actuar tutorizando alumnos de forma intensiva sea en dobles turnos de escolaridad, sea desplazándose para atender personalizadamente a alumnos cuya distancia al nodo sea excesiva o cuyas  peculiaridades físicas no le permitan acceder al centro piloto. La educación será en su mayor parte lo que hoy llamamos educación a distancia o centros y aulas virtuales (Cabero, 2000) ya que las distancias desaparecen en buena medida al poder compartir espacios virtuales.

  1. Directrices de la Unión Europea que afectan a la Educación.

Este avance sentido y deseado hacia el conocimiento y la tecnología de forma conjunta e integrada se difunde desde Europa, con requisitos y propuestas comunes para todos los integrantes de la Comunidad en todos los ámbitos: educativos, económicos, industriales, etc. Además se estudian con detenimiento los recursos necesarios para que el complejo mundo educativo se actualice y consiga educar para las exigencias de esta nueva sociedad. A este respecto citamos las reflexiones que hace sobre la sociedad del conocimiento la Comisión Europea que en su cumbre del mes de Marzo de 2000 en Lisboa propuso que sus acciones se encaminen a:

!Establecer una economía integradora, dinámica y basada en el conocimiento.

!Impulsar un crecimiento económico acelerado y sostenido

!Restaurar la plena ocupación como objetivo fundamental de la política

 económica y social, reducir el desempleo a los niveles ya obtenidos por los países

con mejores resultados.

!Modernizar los sistemas de protección social.

Las acciones que se integran en “e Europe” son las siguientes:

  • Dar a la juventud europea acceso a la era digital
  • Abaratar el acceso a Internet
  • Acelerar la implantación del comercio electrónico
  • Una Internet rápida para investigadores y estudiantes
  • Tarjetas inteligentes para el acceso seguro a las aplicaciones electrónicas
  • Capital-riesgo para las PYMEs de alta tecnología
  • Participación de los discapacitados en la cultura electrónica !" La salud en línea
  • El transporte inteligente.

Según esto, el papel de la educación en la sociedad del conocimiento es determinante. Tendremos que entender que, vistas las características de esta nueva sociedad, so se trata de preservar lo relacionado con la educación de base, o inicial, sino también que nos encaminamos a un modelo de educación a lo largo de toda la vida de las personas para garantizar la flexibilidad humana y la integración de todos sus miembros. Como dice Cornellá (1999) en la nueva sociedad ya no se aprende para la vida, sino que se aprende toda la vida.

La Cumbre de la Comisión Europea “Programa de renovación económica y social para Europa” celebrada en Lisboa en Marzo de 2000 habla de la educación y la formación como la mejor inversión para la economía del conocimiento. También da un perfil de la educación para el Siglo XXI y señala para ella los siguientes objetivos:

  • Todas las escuelas deberán estar conectadas a Internet antes del 2001.
  • Todos los profesores deberán estar cualificados para el uso de Internet y de los recursos multimedia entes de acabar el 2002.
  • Cualificaciones de formación digital para todos los trabajadores y personas que finalicen su escolarización antes de finales de 2003, y para todos los ciudadanos antes de acabar el 2005.
  • El número de personas de 18 a 24 años únicamente con educación secundaria básica y que no cursen estudios y de educación y formación superior ha de reducirse a la mitad antes de que finalice el 2004-5.
  • Antes de acabar el 2002 habrá que garantizar en todo el territorio el acceso público a Internet y a centros de recursos de conocimiento, así como la formación gratuita in situ, y antes de acabar el 2005, el acceso a la formación permanente para todos los titulares de derechos mínimos.

Otro de los aspectos que destaca en este documento es la formación continua para la mejora de la inclusión social ofreciendo la posibilidad de formarse durante toda la vida. Finalmente se destaca el aspecto investigador y consideran de capital importancia el incentivarla con mayores subvenciones en empresas y universidades.

CONCLUSION

Debemos, en resumen, hacer lo mismo, educar, pero mucho mejor y con cautelas. Sabemos que la información y el conocimiento dan gran poder a quien los posee, y ello hace surgir una nueva clase: los que poseen tecnología e información y conocimiento y los desposeídos. Desde la educación esto nos plantea problemas tanto éticos como educativos. Además el conocimiento es un bien que no se agota en su consumo, sino que, por el contrario se enriquece con el uso, y su expansión se produce a la vez que se crea más información, que ahonda el abismo entre los poseedores de conocimiento y los que aún teniendo los equipos no saben manejarlos.

Tampoco vale mirar a otro lado y escudarnos en el lado humanístico de la educación y en nuestra tecnofobia; no podemos vivir ajenos a la realidad, el conocimiento está presente incidiendo en presupuestos educativos humanistas,

y facilitando en algunos casos un mejor acceso al conocimiento de los más desfavorecidos.

A la vista de las reflexiones anteriores cabría formular una serie de preguntas los expertos que pueden aproximar respuestas al menos para iluminar nuestro camino hoy: ¿Cuántos lenguajes tendremos que enseñar-aprender en el futuro a la vista de la proliferación de éstos en el mundo educativo y aún más en el tecnológico? ¿Para cuánto tiempo serán válidos esos lenguajes? ¿Habrá un reduccionismo del lenguaje escrito tradicional en favor de diversos códigos transformadores de éste? ¿Cómo se prevé el avance de los programas sintetizadores de voz para sustituir a los clásicos teclados?

En segundo lugar son preguntas cruciales: ¿tendremos centros educativos o serán cibercentros o nodos y los alumnos estudiarán en sus casas? ¿Cómo nos reciclamos los profesores de la galaxia Gutemberg para esta posibilidad? ¿Cuál será el paso intermedio entre la espacio-temporalidad y la presencialidad a la distancia on line? ¿Cuáles son las tecnologías que van a tener más influencia en los centros educativos del futuro? ¿Habrá tipos de centros diferenciados en función de su acceso a las tecnologías?

En tercer lugar debemos conocer lo que ha pasado en casos concretos, la incidencia de instituciones como los centros de profesores en el papel de impulsores y difusores de la tecnología en la educación. Las preguntas que podríamos formular son ¿si no hubieran existido estos centros hubieran llegado igual las tecnologías? ¿están formados los asesores? ¿quién y cómo los forma? ¿cuánto tiempo permanecen los profesores formados como asesores? ¿Está actualizada y es eficaz su formación? Finalmente, y teniendo en cuenta las premisas anteriores ¿Cómo serán los centros del siglo XXI? ¿y los profesores? ¿ y los recursos materiales y personales? ¿Cuál es el lugar de la socialización en los ciberespacios escolares que se avecinan? ¿seremos más personas, más solidarios, más justos, más iguales o por el contrario, seremos insolidarios, elitistas y desiguales por el nivel de tecnologización? ¿Los centros educativos serán virtuales y opuestos a los reales actuales? ¿Cómo organizar todo esto sin los referentes espacio-temporales clásicos? Los dualismos, las

incertidumbres y las posibilidades son muchas; la excesiva información, su aceleración y su diversidad de fuentes nos plantean problemas nuevos a los educadores que tendremos que ir aclarando para guiar a los alumnos en sus etapas de formación.

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